martes, 3 de febrero de 2009

Llueve en España, se moja, se limpia y es bienrecibida.
De donde provengo existe una cultura de buen uso de este precioso y necesario bien, me he criado con la conciencia de que no habia que despilfararlo, pues es necesario para cualquier hecho nimio de cada dia. Para empezar la abuela es quien mas hablaba de ello, pues en su casa no llego a tener agua corriente hasta hace poco mas de veinte años era toda una labor cotidiana el ir hasta el pozo para recoger sus cubos de agua, cualquier quehacer diario necesitaba del ejercicio del cubo y la polea, estirar de la cadena era mision imposible (debiamos echar el cubo de agua), ducharnos significaba tirarte el agua a cubos, limpiarte los dientes era coger un vaso con agua ( y no mas ), regar, limpiar, hacer la comida y mil y un detalles casi insignificantes y cotidianos necesitan de este precioso elemento. No llegas realmente a entender esta cultura a no ser que hayas vivido por un trance igual, el solo hecho de poder dar la vuelta a la manecilla del grifo y verlo caer automaticamente se convierte en un añorado "milagro". Hoy en dia hay mil teorias de ahorro energetico, de tratar de concienciar pero como es tan facil abrir el grifo no pensamos la mayoria de las veces cuanto nos aligera la vida este simple acto tan comun, toda la gente que vivia junto a la abuela vivian igual con ese sentido ( que parecia exagerado para los recien llegados) prudente de uso, eran gentes con educacion de vida, que jamas habian oido hablar de todas estas tecnologias que usamos nosotros pero tampoco las hubieran usado pues ellos practicaban el verse cada dia.

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