jueves, 19 de abril de 2012

“Quien no está ocupado naciendo está ocupado muriendo”

Bob Dylan


Los humanos somos seres en creación constante; somos capaces de generar todo tipo de realidades. Creamos juegos, conversaciones, familias, viviendas, amistades, enemigos, dibujos, ciencia, música, leyes, países, guerras, empresas, películas, historias, ordenadores, comidas, deportes …

¿Es posible no hacer? ¿Cómo podríamos hacer eso?

Los seres humanos somos creaciones creativas.


La creatividad es nuestro lenguaje compartido y universal, el común denominador de la raza desde su mismo comienzo, nuestra especial forma de ser y expresarnos: hablamos a través de todo lo que hacemos y todo lo que hacemos habla de nosotros.

Desde una mano prehistórica plasmada en la roca hasta el cubismo de Picasso, o desde un milenario fuego artificial hasta la Apolo 11, los humanos nos hemos ocupado de dejar nuestra rúbrica; la obra es nuestro legado y nuestro sello particular.

Ya sea por acción o por omisión, por lo que hemos dicho o callado, por lo que hemos hecho o deshecho, o por lo que hemos perseguido o abandonado, siempre hemos construido nuestra realidad.

Siendo conscientes o inconscientes, percatándonos o no, creamos nuestra identidad por medio de lo que realizamos; en muchísimos sentidos somos lo que hacemos; y más aún: también somos lo que no hacemos, pues no hacer es hacer.


“Somos lo que hacemos día a día,

de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”

Aristóteles


Vivir es crear, y no me refiero solamente a situaciones artísticas, tecnológicas o científicas, sino a algo más grande y personal: la oportunidad -y responsabilidad- máxima e ineludible que afrontamos en el espacio-tiempo al que conocemos como vida, es la de crearnos a nosotros mismos, incesantemente, día a día, segundo a segundo, sin detenernos jamás.

Cito a Cesar Chávez, haciendo la aclaración que citar es citarme:

“Cuando somos verdaderamente honestos con nosotros mismos debemos admitir que lo único que realmente tenemos es nuestras vidas. La manera en que las utilizamos es lo que determina el tipo de hombres y mujeres que somos”

Realmente la acción y la “inacción” nos confieren identidad; realmente construimos y transformamos nuestro ser por medio de lo que hacemos.

Considero, como Ned Herrmann, que “el funcionamiento creativo más pleno es una capacidad básica del ser humano”.

Al igual que la respiración, la creatividad es algo que nos ha sido dado y representa una real y palpable condición humana que voluntariamente no podemos evitar, a menos que elijamos el camino del suicidio; en ese caso habremos creado nuestra muerte. Y recordemos que existen muertes que no son físicas; hay fallecimientos de todo tipo, entre ellos, dos muy frecuentes: las muertes emocionales e intelectuales. En ocasiones, ya no podemos sentir; en ocasiones, ya no podemos pensar.

Es un hecho: quien no está ocupado naciendo, está ocupado muriendo.

Vivir es crearnos; solamente en esto consiste nuestra libertad original.

Daniel O. Jáuregui

3 comentarios:

  1. Hoy he pasado por aquí y me ha encantado. Volveré!

    Buen día

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    1. gracias Jurema, perdona que no te haya dicho nada y vuelve cuando quieras. Saludos

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  2. Crear y que sea algo nuevo, hace que cada día sea más fascinante. Al menos así pienso yo.
    Saludos
    David
    Pd: Gracias por tus palabras en el blog.

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